La fotografía, actualmente, nos
sirve como medio de aproximación y de conocimiento del mundo. Ello cambia
totalmente la visión que se tiene de todo lo que nos rodea, puesto que nos
acerca a lo lejano, a lo remoto, haciendo accesible y próximo cualquier lugar.
Son muy significativas al respecto las palabras de Susan Sontag cuando afirma:
“(...)el resultado más imponente de la empresa
fotográfica es darnos la sensación de que podemos apresar el mundo entero en
nuestras cabezas, como una antología de imágenes. Coleccionar fotografías es
coleccionar el mundo (...)”[1]
Desde la segunda mitad del siglo
XIX, la fotografía tenía como una de sus cualidades fundamentales la de ser
usada como un medio de documentación de la realidad. En este aspecto, será
utilizada para atrapar, por medio de la técnica, lo que no se podía conseguir por
otros medios. Es el caso de la fotografía de viaje, su capacidad con respecto a
capturar la realidad, hace que sea empleada para recoger, en este caso,
aspectos culturales.